Carlos GONZALEZ ALONSO / Acayucan, Ver.- Sigue sin ser identificado el hombre encontrado muerto debajo del puente Azuzul en el municipio de Sayula de Alemán y pese a estar en avanzado estado de putrefacción, se le pudo encontrar algunos tatuajes tanto en brazos como en el pecho. El cuerpo será enterrado en la fosa común en espera de que aparezcan sus familiares.

Luego del trabajoso y peligroso rescate del cuerpo en las turbulentas aguas del arroyo Azuzul, éste fue trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense, donde se le pudo notar un tatuaje en el brazo izquierdo con el nombre de Laura Guillén y en medio el símbolo de la “Estrella de David”; mientras que en el brazo derecho tiene el tatuaje de un dragón y tipo Grecos. Finalmente en el pecho estaban grabadas las iniciales “S”, “J” y “G”.

RESCATE PELIGROSO

La noche del pasado jueves personal de Servicios Periciales y Paramédicos de Protección Civil arriesgaron su propia vida, incluso, para rescatar el cuerpo que estaba flotando en el agua, a varios metros de la orilla y ni siquiera los lugareños quisieron meterse al riachuelo ante el temor de la aparición de alguna víbora o de uno de los lagartos que según ellos, merodean el lugar.

Al no haber quién fuera el valiente, uno de los jóvenes ayudantes del departamento de Servicios Periciales, tuvo que hacerle al héroe, ayudado por los valientes paramédicos de Protección Civil de Sayula de Alemán, haciendo un tipo de cadena humana y mojándose casi todos en las sucias aguas del arroyo.

Así, el joven ayudante, animado por los gritos de quienes observaban la escena desde arriba del puente, a unos quince metros, poco a poco se fue adentrando en el agua, ayudado solo por algunas lámparas que no dejaban ver mucho. Paso a paso, a tientas, fue ganando centímetros al agua. Con el paso de los minutos el cuerpo estaba cada vez más cerca del valiente muchacho quen sin asco y sin temor, alcanzó a agarrar y jalar el cuerpo, otra vez centímetro a centímetro, hacia otra parte donde estaba la delegada de servicios periciales de Acayucan, quien como un obrero más, se puso el overol y también se metió al agua. Así entre los dos, acercaron el cuerpo a la orilla, donde los muchachos de Protección Civil finalmente lo arrastraron a tierra firme.

Arriba, en los barandales del puente, la alegría de quiene observaban pero nunca ayudaron, era notoria y daban felicitaciones a quienes se metieron al agua, en la oscuridad de la noche, para lograr el rescate de quien bautizaron como “El sirenito”, por haber permanecido durante varios días dentro del agua.

El cuerpo ya fue enterrado en la fosa común en el panteón de Acayucan y solo se espera que por las señas dadas a conocer, alguien se acuerde que tiene un familiar en estas condiciones y acuda para reclamar el cuerpo antes que siga avanzando su estado de putrefacción.

COMPARTIR