Luis Alberto Romero

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) dio a conocer un
estudio, el Informe Legislativo 2017, sobre el desempeño de los
congresos locales en nuestro país, en el que destaca, además de los
números sobre el trabajo de los diputados locales de todos los partidos,
la opacidad de dicho poder, así como el discrecional manejo de los
recursos públicos.
Establece el IMCO que en promedio, cada diputado federal representa a
poco más de 247 mil habitantes, en tanto que cada legislador local, a
menos de cien mil personas.
En cuanto a transparencia, de las solicitudes de información que son
enviadas a los congresos, menos del 80 por ciento obtienen respuesta
satisfactoria; en ese terreno destacan las legislaturas de Campeche,
Chihuahua y Sinaloa, en tanto que las más opacas fueron las de Morelos,
Veracruz y Colima, que sólo alcanzaron un puntaje de 36, 32 y 19 por
ciento, respectivamente.
Un alto porcentaje de las preguntas que hacen los ciudadanos sobre
aguinaldo, bonos, distribución del gasto y presupuesto de egresos de los
congresos no encontraron respuesta por parte del poder Legislativo.
Este año, nos dice la fuente, las legislaturas estatales ejercen un
presupuesto, en conjunto, de más de 13 mil 500 millones de pesos. El de
Veracruz, por cierto, es el quinto congreso local que más recursos
maneja y el tercero con más comisiones legislativas, 40.
El IMCO plantea cinco propuestas básicas en su Informe Legislativo 2017:
primero, que los diputados cumplan con las leyes que ellos mismos
aprueban; segundo, que mejoren sus proyectos presupuestarios; tercero,
que exista una regulación en la administración y asignación de recursos
para los órganos internos de los congresos; cuarto, que se apeguen al
presupuesto de egresos aprobado; y quinto, que se otorgue autonomía
financiera a los órganos superiores de fiscalización.
Revisando el documento del IMCO para centrarse en el caso veracruzano
encontramos que cada legislador local representa a 163 mil 279 persona,
lo que ubica a la entidad como la cuarta en la lista de los estados con
menos legisladores por cada 10 mil habitantes.
En cuanto al asunto relacionado con los recursos públicos, las
deficiencias que ubica dicho estudio hablan de una asimetría
presupuestal; de un crecimiento y ampliaciones injustificadas en los
presupuestos asignados; de discrecionalidad en la asignación de los
recursos al interior de los congresos; de asignaciones presupuestarias
que van más allá de las atribuciones de los diputados locales; y de
discrecionalidad y opacidad en el ejercicio de los recurso públicos.
En Veracruz, por cierto, se detectó un incremento de 14.2 por ciento en
el presupuesto de la Legislatura estatal en el periodo de 2012 y a 2017,
cuando los recursos pasaron de 501 a 676.9 millones de pesos.
El promedio nacional del presupuesto de 2017 para cada diputado local es
de 11.1 millones de pesos; sin embargo, en Veracruz cada diputado cuesta
13.5 millones anuales; la entidad se ubica en el lugar número nueve
entre los estados que asignan más dinero a sus legisladores. En esa
lista destaca el caso de la Ciudad de México, donde cada representante
cuesta 28.8 millones de pesos al año.
Para tener una idea de lo que eso significa, podríamos decir que los
diputados locales de Baja California, Ciudad de México, Jalisco,
Quintana Roo y Veracruz cuestan más que sus homólogos de países como
Francia o Alemania. La austeridad legislativa, señala el Instituto, no
es más que un elemento discursivo en nuestro país.
Únicamente en ocho estados no hubo variación entre el presupuesto
aprobado y el recurso devengado por las legislaturas estatales. En
Querétaro, por ejemplo, el Congreso local ejerció en 2016 casi 65 por
ciento más que su presupuesto asignado. En Veracruz, ese porcentaje
llegó a 11; es decir, los diputados locales gastaron 74 millones de
pesos más de lo que tenían aprobado para el año pasado.
Los congresos locales de Veracruz y otras siete entidades negaron la
información relacionada con los aguinaldos que se aprobaron sus
diputados.
Con relación a la productividad, el año más reciente en ser evaluado fue
2016, cuando entre todos los legisladores veracruzanos presentaron 50
iniciativas, dejando al congreso local como uno de los menos
productivos. Los diputados de Jalisco, por ejemplo, presentaron más de
970; los de Morelos, 524; los de San Luis Potosí, 502; y los de Puebla,
que pertenecen al congreso que menos recursos maneja en el país, 406.
@luisromero85

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