Haaland es uno de los futbolistas sensación en la actualidad, y a pesar de que no anotó en el duelo ante el Manchester City en la Champions, el noruego fue protagonista del encuentro, o al menos en el túnel, gracias a un curioso momento que vivió junto al árbitro asistente Octavian Sovre.

El silbante de origen rumano aprovechó el momento y se acercó al atacante noruego, a quien le dio un bolígrafo y le pidió que autografiara las tarjetas roja y amarilla con las que pitó el encuentro.

Haaland accedió y sin problema firmó las tarjetas. Lo sucedido en las entrañas de la casa del City inmediatamente levantó  críticas en redes sociales contra el silbante, quien anteriormente ya había estado envuelto en una polémica, cuando en el duelo entre el PSG  y el Basaksehir, fue parte del cuerpo arbitral en el que el cuarto árbitro fue señalado por lanzar insultos racistas a un jugador.

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